1 AÑO DE LA “31 ESCUELA DE SKATE”

    Del Barrio 31 a Pacha Park: la excursión de la “31 Escuela de Skate” para celebrar el primer año del proyecto

    Texto: Emilio Cornaglia

     

    Las caras de sueño de los chicos y chicas que esperaban sentados en la “cancha de Ledesma” contrastó con la energía que encontramos todos los sábados de clases en la escuela de skate del barrio 31. Este sábado era especial, y por eso tuvieron que levantarse más temprano, desayunar bien, preparar todas sus cosas y venir con algún familiar que firmara la autorización para subirse al colectivo. Era la primera vez que “salíamos del barrio”, para visitar un parque con grandes pistas de skate, largas cintas de asfalto rodeadas de árboles y una hermosa vista al Río de la Plata. El skatepark de costanera norte nos esperaba para pasar una jornada completa de skate, diversión y aprendizaje.

    Tras algunos olvidos y demoras que siempre retrasan la partida, dejamos la manzana 99 para caminar por la arteria comercial del barrio y llegar hasta el Portal del GCBA, desde donde tomamos el micro para salir. Comerciantes, puesteros y vecinos del barrio se asombraban de ver esa procesión ruidosa y colorida de gente de todas las edades, mientras esos niños y niñas se adelantaban haciendo sonar los rulemanes en el cemento o portando sus skates como un talismán de poder.

    Por fin, a las 10 de la mañana, casi 30 niños, niñas y adolescentes de la Escuela, junto a una decena de madres, herman@s, profes y voluntari@s, el colectivo cargado de tablas, conservadoras con provisiones, regalos y juegos partió rumbo al skatepark de Costanera Norte. Desde arriba de la Autopista Illia íbamos viendo el barrio, descubriendo desde afuera el lugar que moldea sus vidas y las nuestras.

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    A medida que nos acercabamos al destino la ansiedad de los chicos iba creciendo, nos abrazamos a los gritos con los profes que estaban esperando en la entrada y empezamos a descargar las cosas para entrar al parque. Cuando pasamos el estacionamiento y vimos la primera pista explotó la alegría: algunos chicos salieron corriendo a dropear y patinar, mientras que otro grupo fuimos llevando todas las cosas hasta los árboles del fondo para hacer base durante toda la jornada.

    El parque entero y sus diferentes sectores fueron disfrutados por tod@s l@s chic@s: algunos probaron por primera vez los planos, rampas y quarters, de la pista grande, algunos se animaron a dropear desde el vert más alto, los más chiquitos corrieron carreras desde la bajada grande del puente o probaban sus movimientos en las rampitas o las tetas de la parte roja. Era emocionante verlos correr por el césped con la tabla bajo el brazo, encarando a la pista para patinar con una sonrisa de oreja a oreja. La jornada fortaleció los lazos de amistad y el compañerismo, consolidó el aprendizaje y abrió nuevas perspectivas para aquellos que sólo habían patinado en el cemento de la “cancha de Ledesma” o en el bowl de la manzana 99.

    Quienes estaban acostumbrados a patinar sólo en esos dos lugares, tuvieron de pronto un encuentro con 2500 metros cuadrados de parque para patinar, en medio de un entorno natural y en contacto con otros skaters que se sorprendían por sus habilidades y la energía con la que encaraban los obstáculos. Al contingente de la Escuela se sumaron un montón de personas que vinieron a compartir con nosotros, un intercambio que enriqueció el aprendizaje y la confianza, que abrió nuevas puertas para motivarlos a seguir desarrollándose en este hermoso deporte del skate.

    A medida que se acercaba la hora de partir íbamos tratando de reunir a l@s chic@s en la arboleda, pero nos costaba mucho mantenerlos quietos porque enseguida agarraban las tablas y volvían a las pistas. De a poquito fuimos armando una ronda para darle un cierre a la jornada, felicitamos a tod@s por el hermoso día de skate a pleno y destacamos los valores que están vinculados al skate: amistad, diversión, aprendizaje y superación permanentes. Aprovechamos la ronda para agradecer la presencia de Paloma Mallet y Candela Soliz de la Asociación Femenina de Skateboarding, y a las pequeñas gigantes Ailyn y Zoe que vinieron con Charol y Emiliano. También a Morena, Mirko y Malena Domínguez que vinieron con el Toro Marcelito y Mailén, a Adrián Guerra y su familia, y a Alejandro y su hija Tati que vinieron desde zona sur para compartir con nosotros!

    Culminamos la jornada con un hecho especial: la 31 Escuela de Skate cumplió un año de vida y lo celebramos cantando el feliz cumpleaños y compartiendo una hermosa torta hecha por uno de los profes! Con la panza llena y el corazón contento, dejamos limpio el lugar, juntamos las tablas y todas nuestras cosas y encaramos la vuelta al colectivo para volver al barrio con la alegría de haber vivido una experiencia inolvidable.